La felicidad es algo que todos anhelamos, pero en el mundo en
el que vivimos, a menudo es difícil encontrarla. Espero que estos 5 consejos te
ayuden a ser un poco más feliz. Adelante.
1. No dejes que nadie te diga lo que puedes o no puedes hacer
En la película en busca de la felicidad, el personaje
que interpreta Will Smith le dice a su hijo algo parecido. Cito textualmente: «Nunca
dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo, ¿vale? Si
tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de
hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve por ello y punto.»
Es una frase con un gran poder. Tu vida es tuya y de nadie más. Tú eres
quien toma las decisiones en base a tus sentimientos y tus sueños.
Ojo, luchar por alcanzar tus metas y vivir la vida de tus sueños no
significa tirarse a una piscina sin agua; o peor, llena de cristales rotos.
Lucha por tu felicidad, pero siendo realista y aprendiendo de los errores. No
te dejes engañar por la industria del positivismo, que tan de moda está hoy en
día. Cuando deseas algo con todas tus fuerzas, nadie en el Universo va a mover
nada para que se cumpla ese deseo. En todo caso, TÚ eres quien debe
poner en marcha el Universo, pero debes hacerlo a través de la acción. Ya
conoces esa frase de Thomas Alva Edison que dice: «El genio es un 1%
inspiración y un 99% transpiración». Confía en las enseñanzas de los
grandes de la historia, gozan de mayor credibilidad que un puñado de escritores
cuyo mayor éxito es haber escrito uno o varios libros hablando sobre magias
secretas y poderes ocultos para forrarse e irse a vivir a las MIami.
2. Pon en orden tus prioridades
Es imprescindible que tengas claro cuales son las cosas más importantes
de tu vida. Pueden ser la familia, los amigos, tu trabajo, tu pareja, una
afición, etcétera. No importa cuales sean tus prioridades,
sólo ponlas en orden y actúa en consecuencia. No es lógico ni
coherente que, para ti, sea más importante montar en bici que leer, y en
cambio, dediques más tiempo a la lectura que a la bici. No me malinterpretes,
soy un defensor de la lectura, pero hay tiempo para todo; y al fin y al cabo,
un buen libro no es un buen libro si se mete en la cabeza por la fuerza. En
cambio, una hora de lectura al día, después de haber estado dos horas
montando en bici, puede ser muy gratificante. Se trata de priorizar. Prioriza
y tendrás tiempo para todo.
Te aconsejo que hagas una lista en un papel y la cuelgues en un lugar
donde vayas a verla cada mañana, como la nevera, por ejemplo. Y no te olvides
de actualizarla si es que tus prioridades cambian. La vida es aprendizaje y
cambio, mantén tu mente abierta.
Yo, disfrutando de una de mis prioridades
3. Hazte preguntas. Encuentra tu filosofía de vida.
Hacerse preguntas es la mejor manera de conocerse a uno mismo. A menudo,
conocemos mejor ciertos aspectos de la personalidad de los que nos rodean que
los nuestros propios. ¿Alguna vez te has parado a pensar cual es
tu filosofía de vida? ¿Serías capaz de resumirla en una o dos frases? Pues
bien, deberías ser capaz de hacerlo. ¿No te parece importante tener clara cuál
es tu filosofía de vida? Pues lo es, y mucho. Si tienes clara cual es
tu filosofía de vida podrás vivir en sintonía con ella. Obviamente nuestra
forma de ver la vida puede cambiar, igual que ocurre con nuestras prioridades,
pero mientras tengamos claro cuál es en cada momento, no nos faltaremos el
respeto a nosotros mismos. Te recomiendo que pierdas un rato en definir tu
filosofía de vida actual. Intenta que no te ocupe más de 20 palabras. La mía,
por ejemplo, es: «Cuida tu cuerpo, cultiva tu mente, y permanece siempre
joven, libre y hambriento».
4. Cuídate
he escuchado mucho: «Nos preocupa
más el dinero que nuestra salud. Parece que preferimos llevar
ropa de marcas caras, aunque debajo de esa ropa haya un cuerpo débil y
flácido, que llevar unos simples jeans y una camiseta “sin marca” pero con
un cuerpo fuerte y bonito debajo. Invertimos mucho más tiempo
cuidando y mejorando nuestra casa que nuestro cuerpo, el único sitio donde
realmente viviremos toda nuestra vida».
No puedo estar más de acuerdo con él. Cuida tu cuerpo, porque es
el único que hogar que vas a tener toda tu vida. Además, tener un cuerpo
sano te va a ayudar en todo lo demás. Créeme cuando te digo que cualquier tarea
que vayamos realizar en nuestro día a día, insisto, CUALQUIER tarea, es
mucho más fácil si te mantienes sano y en forma. Ya sea ir a comprar el pan o
luchar por cumplir tus sueños. ¿Necesitas algún motivo más?
5. Vive en paz
Quizás este sea el punto más difícil de seguir. Si nos fijamos en
las corrientes filosóficas orientales, veremos que en casi todas ellas se busca
conseguir un estado espiritual llamado paz interior. Este estado se basa en tener nuestro mar interior en calma. En las
sociedades actuales, no hay paz interior. Vivimos en una continua agitación que
hace de nuestro mar interior un terrible lugar lleno de tormentas y olas
gigantescas. Un mar donde es imposible navegar con tranquilidad o ver la Luna
reflejada en él. Estamos un constante estrés y nos preocupamos de cosas
sin importancia. No dedicamos ni un segundo de nuestro tiempo en cuidar nuestro
espíritu y conseguir calmar nuestro mar interior. Por lo tanto, no es de
extrañar que cada día haya gente que caiga en una depresión o acabe quitándose
la vida. Llega un punto en que la presión puede hacerse demasiado grande y
convertirse en una carga insoportable. Que no te pase eso. Aprende a calmar
tu mar interior y que lo que ocurra fuera de ti no perturbe tu paz emocional.
Debes ser feliz pase lo que pase. Incluso cuando creas que las cosas no pueden
ir peor. No es fácil, lo sé, pero aquí te dejo tres buenas prácticas que a
mi me han ayudado a ser más feliz:
·
Medita. Unos minutos cada día son
suficientes para entrar en estado de calma interior y entender que puedes estar
en paz ocurra lo que ocurra a tu alrededor.
·
No juzgues. Acepta las cosas tal y como
son. No pretendas cambiar lo que no puedes cambiar, no servirá de nada y
acabarás enloqueciendo. Y por supuesto, debes aprender a aceptar las derrotas;
sin prejuicio de las lecciones que puedas (y debas) sacar de ellas.
·
No te preocupes, ocúpate. Preocuparse
no es sano. Si algún problema aparece en tu vida ocúpate de él, pero si no hay
nada de que ocuparse, no crees preocupaciones donde no las hay. Tengo que
reconocer que a mi me cuesta mucho no preocuparme, pero estoy aprendiendo
a no hacerlo.
Hasta aquí los 5 consejos para intentar hacer de nuestra vida una vida
mejor; ojalá que te sean útiles.
¡Un fuerte abrazo y hasta la próxima!

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